miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿CAMBIARIAS A TU FAMILIA POR UNA BOTELLA DE ALCOHOL?


Actualmente hay mucha gente que bebe alcohol, el problema viene cuando se convierte en algo cotidiano, que suele ocurrir en personas que beben mucho, ya que el alcohol es un vicio, una distracción o si se puede decir una pérdida de tiempo hasta llegar a la enfermedad que todos niegan: Alcoholismo.
¿Sabías que lo llamado popularmente  "aguantar bien el alcohol" es uno de los primeros indicios del alcoholismo?
Las personas que tienen un problema de alcoholismo alguno se dan cuenta de una manera u otra, que algo está sucediendo. El alcoholismo altera su organización, sus costumbres, sus actividades cotidianas y sus relaciones, dando lugar a una serie de síntomas típicos:

1 Desconcierto y confusión ante el problema. Nadie sabe cómo actuar y, en  ocasiones, se justifica o se disculpa la conducta del enfermo ante los demás. Es decir, lo niegan o dicen es mi única diversión.


2 Gran tensión y estrés en todos los miembros de la familia. Temor. Conflictos importantes, discusiones, agresividad y hasta pérdida de la familia (Durante el desarrollo de esta transcripción perdí un familiar por esta causa).



3  Alteración de las normas, las costumbres y los valores familiares.


4 Incumplimiento de las promesas. Reacciones de enfado y resentimiento. Crea desconfianza.
Los hijos de los padres con alcoholismo, suelen tener algún tipo de trastorno psicológico, aunque no se "hereda" pero si, afecta en alguna manera a que de mayor tenga más tendencia a beber ya que es lo que ha visto en casa.
Los hijos de familia alcohólica suelen ser conflictivos ya que no han vivido ni han crecido en un ambiente adecuado.
Pero hay solución, ya que el alcoholismo es una enfermedad que se puede curar, hay diversas formas, como por ejemplo pedir ayuda a alguien cercano y de confianza o ir a terapias para dejar de ser alcohólico.
Lo más importante es la aceptación, sino lo aceptan no podrán curarse, y continuaran bebiendo. Hay pocos que han podido dejarlo, porque es muy fácil empezar a beber pero lo difícil es dejarlo, pero los que lo han dejado dicen que no se arrepienten de dejarlo.

No hay comentarios: