é por la experiencia Propia, mis hijo fueron diagnosticado por la ciencia como Hijos Hiperactivos, que, en efecto, pueden ser al tiempo, distraídos e impulsivos. Pero es cierto que un niño no pasa por ser hiperactivo sólo por ser distraído o impulsivo. Ser impulsivo es tan y tan común en diferentes personalidades que parece mentira que aún se esté catalogando así esta forma de actuación. Por otro lado ser distraído puede responder simplemente a una etapa concreta de la vida y no tener que ser exactamente negativo, salvo algunos casos importantes.
He detectado que la actitud y significado que los padres den a esta forma diferente de personalidad, influye tremendamente en la consecución de objetivos en los hijos hiperactivos. Algunos consiguen superar muros pero se les hace tremendamente difícil tener que superar esto, añadido a sus ya, de por sí, diferentes características para afrontar su vida, que no suelen encajar en una sociedad esquematizada, cuadriculada y con mentalidad de rebaño., en donde ser diferente, es casi ser marginado o no aceptado.
Muchas veces, las dificultades de estos niños para conseguir una estabilidad y unas metas, pasa por la errónea percepción de su entorno, de que no pueden, no saben controlarse, no piensan lo suficiente las cosas antes de actuar, y… etc… todo ello debería ser tenido en cuenta pues, y esto es a mi opinión, no creo que se pueda conseguir mucho siendo, p. ej. Un adolescente tratado como enfermo en vez de aprovechar cuántas posibilidades puede aportar estas personas si se cambia de enfoque.
Creo que la sociedad peca de poner etiquetado negativo a todo aquello que escapa a los parámetros adecuados para poder ser sometido y controlado con intereses no siempre, demasiado aceptables.
Creo que la distracción de estas personas pasa por tener un enfoque más selectivo respecto a qué le ponen atención. Sus cerebros eliminan o delegan a un “cuarto oscuro” toda aquella información masiva que sólo sienten está ocupando espacio.
De sobra está demostrado que si todos actuáramos un poco de este modo, ahorraríamos bastante más energía vital, tendríamos mejor poder creador al no estar tan dispersos, etc… Sigo pensando que muchos fenómenos han de estudiarse desde el prisma de ver qué ventajas tienen, qué nuevos avances aportan y qué hay de maravilloso en ello, en lugar de colgar primero un etiquetado de “enfermedad” y desde ahí, actuar, con tan deplorables resultados como se consiguen en algunos casos.
También está científicamente demostrado que los Hijos Hiperactivos con alto déficit de atención, ha bastado con acercarse a ellos, con aquellos temas que son de su interés más acentuado, o responden a alguna de sus pasiones, o, simplemente les despierta la sorpresa.
[caption id="attachment_167" align="alignleft" width="300" caption="Hijos hiperactivos"]
[/caption]
Nuevamente se aprecia que el etiquetado de enfermo, anula tristemente a bellísimos cerebros que sólo carecen de alguien que los potencie, e infunda confianza, tanto a sí mismos, como hacia el exterior, pues no olvidemos que estos niños aún están formando su círculo independiente y cimentado en una auto-afirmación y auto-seguridad, y, no disponen aún de la autonomía necesaria para no ser vulnerables a los impactos externos de su entorno, especialmente de los seres más cercanos e importantes aún para su desarrollo.
En muchas ocasiones lo que vemos desde fuera como grave falta de atención por parte de los hijos hiperactivos, no deja de ser, más que una simple y, en estos casos, tal vez, más necesaria, falta de atención por parte del entorno, que no pase por desvalorarlos, sino muy al contrario se enfoque en reconocer su valor y potencial.
La timidez, por ejemplo, es una actitud de la personalidad, de sobra conocida y aceptada como tal, no catalogada, ni mucho menos como enfermedad, y, que conlleva múltiples dificultades de inserción social y desarrollo de la sociabilidad, sobre todo en edades tempranas. Debería pues, empezar a entenderse por ello que un niño tímido sea un hijos hiperactivos?... La propia pregunta suena absurda.
He detectado que la actitud y significado que los padres den a esta forma diferente de personalidad, influye tremendamente en la consecución de objetivos en los hijos hiperactivos. Algunos consiguen superar muros pero se les hace tremendamente difícil tener que superar esto, añadido a sus ya, de por sí, diferentes características para afrontar su vida, que no suelen encajar en una sociedad esquematizada, cuadriculada y con mentalidad de rebaño., en donde ser diferente, es casi ser marginado o no aceptado.
Muchas veces, las dificultades de estos niños para conseguir una estabilidad y unas metas, pasa por la errónea percepción de su entorno, de que no pueden, no saben controlarse, no piensan lo suficiente las cosas antes de actuar, y… etc… todo ello debería ser tenido en cuenta pues, y esto es a mi opinión, no creo que se pueda conseguir mucho siendo, p. ej. Un adolescente tratado como enfermo en vez de aprovechar cuántas posibilidades puede aportar estas personas si se cambia de enfoque.
Creo que la sociedad peca de poner etiquetado negativo a todo aquello que escapa a los parámetros adecuados para poder ser sometido y controlado con intereses no siempre, demasiado aceptables.
Creo que la distracción de estas personas pasa por tener un enfoque más selectivo respecto a qué le ponen atención. Sus cerebros eliminan o delegan a un “cuarto oscuro” toda aquella información masiva que sólo sienten está ocupando espacio.
De sobra está demostrado que si todos actuáramos un poco de este modo, ahorraríamos bastante más energía vital, tendríamos mejor poder creador al no estar tan dispersos, etc… Sigo pensando que muchos fenómenos han de estudiarse desde el prisma de ver qué ventajas tienen, qué nuevos avances aportan y qué hay de maravilloso en ello, en lugar de colgar primero un etiquetado de “enfermedad” y desde ahí, actuar, con tan deplorables resultados como se consiguen en algunos casos.
También está científicamente demostrado que los Hijos Hiperactivos con alto déficit de atención, ha bastado con acercarse a ellos, con aquellos temas que son de su interés más acentuado, o responden a alguna de sus pasiones, o, simplemente les despierta la sorpresa.
[caption id="attachment_167" align="alignleft" width="300" caption="Hijos hiperactivos"]
[/caption]Nuevamente se aprecia que el etiquetado de enfermo, anula tristemente a bellísimos cerebros que sólo carecen de alguien que los potencie, e infunda confianza, tanto a sí mismos, como hacia el exterior, pues no olvidemos que estos niños aún están formando su círculo independiente y cimentado en una auto-afirmación y auto-seguridad, y, no disponen aún de la autonomía necesaria para no ser vulnerables a los impactos externos de su entorno, especialmente de los seres más cercanos e importantes aún para su desarrollo.
En muchas ocasiones lo que vemos desde fuera como grave falta de atención por parte de los hijos hiperactivos, no deja de ser, más que una simple y, en estos casos, tal vez, más necesaria, falta de atención por parte del entorno, que no pase por desvalorarlos, sino muy al contrario se enfoque en reconocer su valor y potencial.
La timidez, por ejemplo, es una actitud de la personalidad, de sobra conocida y aceptada como tal, no catalogada, ni mucho menos como enfermedad, y, que conlleva múltiples dificultades de inserción social y desarrollo de la sociabilidad, sobre todo en edades tempranas. Debería pues, empezar a entenderse por ello que un niño tímido sea un hijos hiperactivos?... La propia pregunta suena absurda.
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