domingo, 14 de febrero de 2010

La humildad dentro de las organizaciones y en tu propio negocio


Una de las condiciones necesarias para aprender y mejorar es tener el valor de la humildad.
Los resultados de una organización son tan importantes como mejorarlos en forma sostenida en el tiempo. Para ello la clave es cultivar una cultura sustentada en valores trascedentes. Esto no es posible sin humildad e implica una elección clave para la supervivencia organizacional.
El dilema de cuidar los resultados o cuidar a la gente nos enfrenta a una elección que pone a riesgo el propio negocio. Para resolver esto tenemos que descubrir de una vez por todas que si no cuidamos a la gente no estamos atendiendo la actividad en los resultados.
La política de cuidar sólo los resultados es como una enfermedad autoinmune que atentara contra la vida misma de la organización erosionando los mismos resultados que se pretende generar. La soberbia es para el crecimiento de las organizaciones una de las patologías más destructivas. No hay mejor estrategia de negocios a largo plazo que cuidar los valores humanos con humildad.
En la organización donde desarrollo mi vida profesional, lo fundamental no es nada más que esto: Trabajar con la gente, de hecho es uno de los principales valores que tiene dicha organización.
Para concluir traigo la frase de Mahatma Gandhi:
"Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes ya a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón:
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso, si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
¡Señor… si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mi...!"
Si realmente te encuentras identificado con la humildad y quieres iniciar tu propio negocio, te invito hacer clic en este enlace: Cómo Empezar Tu Negocio
Recuerda que estamos en la era de la información, el negocio del futuro es internet y que un negocio en línea y manejado con humildad lo puedes desarrollar en cualquier parte del mundo.
Hasta el próximo post….

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